
Decisiones, decisiones...
¿Alguna vez ha sentido que toma una decisión mala? ¿Alguna vez ha dudado de lo que cree? ¿Alguna vez le ha ido tan mal que desea regresar al jardín de niños donde todo era fácil? Yo sé que lo ha hecho, es más, puedo imaginarme la frustración en su rostro, puedo escucharlo gritarle a Dios un largo y lastimoso “¿Por qué?”, pero eso no tiene por que ser así. Gran parte de mi vida he tomado decisiones (usted también lo ha hecho); he tenido decisiones muy difíciles como: ¿qué aderezo le pongo a mi ensalada? ¿Será correcto comerme otro helado doble con extra chocolate derretido? Y algunas que sólo me han ayudado a darme cuenta de la irrelevancia de las cosas como ¿a qué universidad vas a ir? ¿Con quién me casaré? ¿En dónde trabajaré? (Si usted no ha notado el tono sarcástico de la última parte me gustaría aclarar que las preguntas eran totalmente irónicas). Si en su vida alguna vez ha pensado o se ha sentido así entonces me parece que puede enriquecer su opinión y su juicio con esta lectura, le invito a que entre a mis pensamientos y tome de este escrito todo lo que le parezca acertado.
¿Alguna vez ha pensado en qué hace tan importante las decisiones? Yo hasta hace poco leyendo empecé a prestar una enorme atención al Tribunal de Cristo, en donde seremos juzgados por nuestras obras, ¿se acuerda del niño que le pidió dinero en el semáforo hoy cuando salió del trabajo? ¿Le prestó atención a la persona que entró a la iglesia y corrió cuando se acabo el servicio antes que alguien lo abordara? ¿Sabe que piensa su hijo pequeño acerca de la caricatura que lo prohibió ver? Las cosas más importantes son las que más nos pasan desapercibidas, pero ¿por qué no nos importan las cosas que trascenderán? ¿En dónde están nuestras prioridades?
Quiero hacer un paréntesis y le voy a pedir que piense en lo que es más importante para usted, quiero que sea sincero, nadie lo está viendo y es una pregunta simple. Ahora con esa idea en mente piense cómo va a afectar eso que es tan importante para usted a la eternidad.
Las cosas más importantes tienen una increíble capacidad de escabullirse de nuestro cerebro lleno de cosas irrelevantes y perecederas.
Pero cómo todos los problemas que hay en esta tierra la Biblia tiene una respuesta. Le invito a que lea esta próxima parte con la mayor atención, fue extraída de la mejor clásica de ética dada sobre la faz de la tierra, fue un sermón dado por la única persona que está autorizada para hablar de moral (pues es el único que puede predicar con el ejemplo), y la cita de esa magnífica conferencia es la siguiente: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde los ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde los ladrones no minan ni hurtan, Porque donde esté vuestro tesoro allí estará también nuestro corazón.”
Ahora quiero que me ayude a analizar éste pasaje bíblico, la primera parte es cautivante “no os hagáis tesoros en la tierra”, ¿se acuerda de ese gran televisor de 70 pulgadas que pensaba poner en vez del de 60 pulgadas? Jesús dice que no lo necesitas ¿esa enorme cuenta de banco? Jesús dice que no es importante ¿esa Ferrari que viste en el especial de televisión y vas a comprar? Jesús dice que es bonito pero debes de ver otras cosas. ¿Sus razones? Todo eso se descompondrá, no te va a durar por siempre, simplemente no importa. No quiero que me malentienda, el dinero es algo importante, pero no es indispensable, recuerde “el principio de TODOS los males es el amor al dinero”, sus prioridades no deben ser evaluadas en valor monetario, ¿usted tiene dinero? Me alegro, pero es hora que empiece a trabajar de verdad, veamos el verso 20 “...sino haceos tesoros en el cielo...” Vivimos en un mundo materialista dónde el que se viste o se ve mejor, es mejor; pero Dios dice que el preferiría que hicieras tesoros en el cielo, está ansioso por ver como inviertes tu tiempo en el BanCe (Banco Celestial), espera ansioso el ver como el dinero terrenal se traduce en ayuda espiritual a los misioneros, como esa preparación terrenal se convierte en una oportunidad celestial de anexar otro cuenta habiente al BanCe, yo sé que se está preguntando de qué estoy hablando, se que le encantaría saber como se hacen tesoros en el cielo, temo decirle que es algo que debería ser fácil pero se nos hace muy complicado, no puede ser difícil invertir con el único banquero que nos da prestaciones tan especiales (la Vida Eterna sería la principal), no debe ser difícil poner un poco de nuestro tiempo en el banquero que dio su vida porque su Padre quería que nuestro saldo negativo quedara saldado.
¿Quiere ideas para su próxima inversión? Me gustaría poder ayudarle, pero usted conoce sus habilidades y defectos mejor que yo, pero Dios las conoce mejor que usted y yo juntos, presénteselas en este momento, lea su Biblia todos los días y aprenderá cómo es que puedes ganarte el premio para Mayor Inversionista del Reino, esté en contacto con Dios y podrá hacer mayores tesoros que los que puede soñar tener en esta tierra.
¿La conclusión? Creo que no hay duda y sé que está pensando lo mismo que yo. La próxima vez que tengamos que tomar una decisión pensaremos en cuanto vamos a abonar a nuestra cuenta celestial, la próxima vez que tengamos que decidir tendremos en nuestro corazón los deseos de nuestro Señor.
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3 comentarios:
Wow...muy bien Mitchel!!
Estoy de acuerdo contigo y comparto tu pensar.
Sigue escribiendo amigo :)
Saludos!!
Interesante cambio de estilo y de look del blog. ¡Me gusta!
Este blog me hace pensar y al mismo tiempo conectar muchas de la conversasiones que tuve esta semana... Yo creo que nunca en mi vida eh pensado en hacer mis decisiones base en como estoy haciendo tesoros en el cielo...y estos de las decisiones que nunca pensamos mas que una vez en pensar. Como las cosas que compro del mercado...Tu nos retas a involucrar a Dios en cada parte de nuestra vida, especialmente las cosas pequenias. Me gusta que Jesus dice que "busquemos el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les seran aniadidas" mateo 6:33 Seguir el reino de Dios hace nuestra vida simple, porque solamente es obedecer a El en vez de hacer decisiones. entonces la pregunta cae en obedecer a Dios o no a obedecer.
K, this comment turned out long. like i said, it made me think...a lot! BTW, it was really awesome talking to you on skype. Thanks for keeping in touch!
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